Lionel Messi lamenta no haber estudiado

En febrero de 2026, Lionel Messi (el futbolista argentino considerado uno de los mejores de todos los tiempos) concedió una entrevista al podcast «Miró de Atrás», en la que reveló algunos detalles de su vida privada. Concretamente, le preguntaron por sus estudios y si había terminado el instituto, a lo que, tras responder que sí, hizo la siguiente revelación: «En mi último año en Argentina, como sabía que me iba, no estudié nada». Los periodistas se rieron de esta afirmación con cierta complicidad, ya que él no necesitaba estudios para ganar dinero siendo un gran futbolista. Sin embargo, poniéndose serio, Messi reflexionó sobre la importancia de los estudios y los sorprendió al confesar que, si tuviera la oportunidad, no volvería a hacerlo.
«Me arrepiento de muchas cosas; les digo a mis hijos: tener una buena educación, estudiar y estar preparado… No aprender inglés cuando era pequeño… Tuve tiempo para hacerlo y no lo hice, lo lamento mucho», subrayó Messi, admitiendo incluso que «he tenido oportunidades increíbles de hablar con gente importante, de mantener una conversación, y me siento como una persona ignorante. Pienso: “Qué idiota, cómo he desperdiciado mi tiempo”».
¿Por qué desperdició su tiempo? ¿Por qué no estudió? Muy sencillo: porque estudiar implica esfuerzo, y cuando uno no ve que ese esfuerzo vale la pena, no se esfuerza. En el fondo, esto ocurre no solo con el estudio, sino con todas las cosas que implican esfuerzo, y cuando pasa el tiempo y uno mira atrás, se arrepiente, como le pasó a Messi. Arrepentirse después es mucho más fácil que hacer el esfuerzo en el momento. Sin embargo, no ganamos nada con el arrepentimiento, y ganamos mucho haciendo el esfuerzo.
Debemos hacer el esfuerzo que implican las cosas importantes, como el estudio, y no dejarnos llevar por esa pereza que heredamos con el pecado original y que nos hace evitar lo que es difícil.
Precisamente para combatir esta tendencia en nuestro interior, tenemos que practicar las virtudes. Específicamente relacionada con el estudio está la virtud de la diligencia, que debemos cultivar si no queremos lamentarnos en el futuro por haber malgastado nuestro tiempo. Para poder cumplir nuestra misión cristiana de ser luz para el mundo, es necesario pensar bien y también poseer la verdad, para lo cual son necesarias las virtudes, a fin de que nuestro juicio no se deforme. En particular, la virtud de la diligencia nos lleva a la posesión de la verdad.

Daily homily

Resound

Get new publications direct to your inbox.